Cargué el fusil. Nunca había estado en una situación como esa y aún tenía miedo. Hace poco más de dos meses, se dió la orden tras la cual todos los cuerpo del estado se unían en uno único. Como más tarde descubriríamos, acabábamos de entrar todos en el ejército. Yo antes era guardia civil. Ahora, llevo ropa de asalto, rifles homónimos, pistola reglamentaria y mochila con material militar: mapas, raciones de supervivencia, capote, pala, brújula, munición, etc.
Tras un adiestramient [...]
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